¿Y qué tal la familia?

LA ALEGRÍA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

Una de las frases o clichés más socorridos en nuestro país es que la familia es lo primero y lo más importante, por lo que sería difícil de entender que existan sistemas familiares que viven juntos pero que no se conocen unos a otros.

En las pláticas que doy sobre prevención de adicciones a padres de familia de jóvenes de secundaria o preparatoria, una de las preguntas más recurrentes es qué pueden hacer para evitar que las drogas ingresen en sus hogares.

Mi respuesta es simple. Con que sepan dónde andan sus hijos y con quién, además de lo que están haciendo (de verdad, no lo que ellos les dicen), es de las mejores fórmulas de prevención.

Lamentablemente, aunque esto parecería una obviedad, la realidad es muy diferente. Me he topado con familias que viven bajo el mismo techo pero no coinciden ni a la hora de los alimentos y por supuesto no se conocen unos a otros.

En alguna ocasión le pregunté a un paciente adolescente si sus padres conocen sus gustos, su música preferida, su comida favorita o el nombre de los amigos y la respuesta fue negativa.

De igual forma, los hijos muchas veces desconocen en qué trabajan sus padres, a qué se dedican o dónde andan.

Ya no digamos que se sienten a conversar sobre cómo les va o mucho menos cómo se sienten.

Parece fantasía, ¿cierto? Pues no lo es. Es una realidad lascerante que por supuesto es parte de la descomposición del tejido social.

Ya sea porque ambos padres trabajan, porque hay situaciones económicas precarias o al revés porque la opulencia muchas veces suple las necesidades básicas de comunicación, por divorcios, viudez y por muchas razones más, la familia en muchas ocasiones no es cómo se piensa, la base de la sociedad.

Así que cuando preguntemos cuál es la mejor forma de hacer prevención en los jóvenes, reflexionemos en cómo está la salud e integración de nuestro sistema familiar. ¡Tenemos mucho por hacer!

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO PUEBLA

2 comentarios en «¿Y QUÉ TAL LA FAMILIA?»

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