¿Sociedades negadas?
LA ALEGRIA DE VIVIR
Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ
La semana pasada uno de nuestros consultantes en tono visiblemente molesto nos decía que normalizar la mentira es muy dañino en las relaciones humanas y pueden llegar a ser destructivas.
“Es que ella es muy mentirosa, luego me oculta las cosas y al final cuando lo descubro termina aceptándolo y me dice que no me dijo porque me molestaría, a lo que yo le respondo que además de lo que hizo me molesta que lo haya ocultado o mentido”, compartía este joven.
Normalizar la omisión, que al final de cuentas es una forma de mentir, aunque haya quienes se escuden en que son selectivos con lo que comparten con los demás, es, sin duda, una de las prácticas que hace perder la confianza entre las personas, las parejas y las familias.
A propósito de la mentira, el domingo pasado nos preguntaron en un programa de radio si esta práctica es habitual o sistemática entre los adictos, a lo que respondimos que no podemos generalizar aunque es una conducta recurrente en sistemas familiares donde hay negación y minimización de adicciones o codependencia.
El familiar del adicto que ha generado codependencia y vive en la negación hacia el exterior de su casa de que exista un problema familiar, a menudo pasa justificando ausencias laborales o escolares de su adicto y hace cualquier cantidad de esfuerzos porque nadie se entere de lo que sucede en casa, lo cual muchas veces les hace caer en el autoengaño, complicando sin saberlo, la enfermedad del sistema.
Y es que parece que a nadie le gusta reconocer que en el seno de sus familias existen adicciones, codependencia o algún otro trastorno mental, temerosos de los estigmas sociales con los que pudieran ser juzgados.
Lo mismo pasa en instituciones como son colegios, universidades, empresas y comunidades, en las que en lugar de atacar de frente la enfermedad prefieren el mecanismo de defensa llamado negación, lo cual a la postre resulta más caro y doloroso para todos que el hacer prevención o atención oportuna.
Ante esta realidad nos preguntamos si vivimos en sociedades negadas que hacen de la minimización, la omisión y la mentira una forma de vida, antes que preferir hablar con claridad y transparencia de asuntos tan veraces y auténticos como las adicciones en sus diversas manifestaciones.
Valdría la pena revisarnos y saber cómo estamos actuando en estos temas.
ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com
Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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