Renuncio a ser víctima

LA ALEGRIA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

Este domingo en un contexto muy acogedor, una joven que dirigía una adoración dominical, de pronto captó mi atención al esbozar una frase que toda la semana me estuvo haciendo resonancia, sobre la cual he trabajado muchos años en los campos de las adicciones y la codependencia, así como de mi propia historia personal y es muy difícil de reconocer.

En medio de una canción ella dijo: “declara conmigo, desde hoy renuncio a ser víctima”.

Que frase más poderosa, dije hacia mis adentros, además de que ella le está poniendo letras a una idea que venía repitiéndose en mi cabeza desde hace tiempo y de la cual deseaba escribir, en esta temporada en que he tenido la oportunidad de vaciar en mi computadora muchas de mis ideas, además de los artículos que publico semanalmente para esta sección de “La Alegría de Vivir”.

En muchas ocasiones he escrito en este mismo espacio lo que me enseñó una de mis maestras espirituales a través de mi largo caminar en estos temas y que me hace preguntarme cotidianamente: Omar, ¿quieres ser víctima de las circunstancias o, protagonista de una vida feliz?

De hecho, el año pasado en una de nuestras transmisiones en vivo de @laalegriadevivirenplenitud tocamos este tema y lanzamos algunas preguntas que pueden sernos útil a quienes estemos con dudas de estarnos comportándonos como víctimas, lo cual aplica para adictos, codependientes y personas en general que usan este chantaje emocional como forma de control y de ser el centro de atención, entre otras cosas.

Cito las preguntas de aquel video que subimos a las redes sociales. ¿Cuando algo no es lo que esperabas, sueles preguntar, por qué a mí? ¿Tienes una profecía anticipatoria de que te van a joder o se van a aprovechar de ti? ¿Piensas más en lo que te falta que en lo que sí tienes? ¿Le echas la culpa de todo a los demás? ¿Te la pasas anclado en el pasado o anticipando el futuro? ¿Reaccionas siempre negativamente y con desconfianza? ¿Siempre estás insatisfecho y piensas que no mereces nada?

Si dos o más de tus respuestas son positivas, es momento de analizarte. Seguramente te has estado haciéndote pasar como víctima.

¿Cuál es la ganancia de vivir en el papel de víctima? Tu piensas (porque no es real) que de esa manera llamas la atención de los demás y recibes el cuidado que sientes que te falta. Es más fácil evadir tu responsabilidad echándole la culpa a todos y a todo. Justificas tu “mala suerte”, tu infortunio, tu amargura y tu condición de ser y de vivir. Siempre estás esperando que alguien te levante. Evitas cualquier tipo de proactividad o de responsabilidad en tu vida. Crees (porque tampoco es cierto) que a través de ese chantaje emocional controlas a los demás.

Seguramente en principio cualquiera que lea el texto de hoy pudiera estar pensando que eso no le pasa ni a ellos ni a su gente cercana, que es algo inventado por los terapeutas o consejeros espirituales.

Te invito a que seas honesto y en esta semana te contestes a ti mismo, sin necesidad de compartir con nadie. Te darás cuenta de que en algunos momentos todos eventualmente jugamos el papel de víctima, ya sea que nos tiremos al piso o que queramos que nos cuide alguien.

Independientemente de si juegas el papel de víctima de vez en cuando o de manera crónica, si lo haces consciente o si no te das cuenta, espero que al final de leer estas líneas prefiramos todos decidir ser los protagonistas de una vida feliz, aunque tomar las riendas de nuestras propias vidas a veces sea incómodo.

Hoy renuncio al papel de víctima y me declaro listo para tomar las riendas de mi vida, hacerme cargo de lo que me corresponde, practicar la fe de que todo estará bien y, ser el protagonista de una vida feliz.

¿De las culpas? De esas hablamos en otra ocasión.

Que así sea para ti, para mi y para todos los que nos rodean.

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO

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