Que cambie yo
LA ALEGRIA DE VIVIR
Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ
Cómo lo hemos comentado en diversas circunstancias, la música popular en México está cargada de mensajes que bien podríamos usar en nuestros talleres o sesiones de codependencia, algunos de los cuales resultan toda una solución terapéutica.
“Vives, acentuando día a día mis defectos, resaltando lo que no me sale bien, comparándome con todos… Vives remendando, según tú, todas mis fallas, recordándome que no voy a aprender, que me falta demasiado… Si te hago tanto mal por qué le das tantas vueltas y te evitas ridiculizarme más para que esto se termine en santa paz”, dice una canción del Buki titulada “O me voy o te vas”
Refiero esta letra porque este es uno de los más recurrentes temas en las relaciones tóxicas de pareja, en las que uno de los dos trata de cambiar por complacer al otro o, peor aún, alguno de ambos manipula, controla y desea hacer a su pareja cómo le gustaría que fuera.
Incluso en las relaciones donde hay adicción de por medio, es común escuchar al codependiente suponiendo que si cambia por complacer al adicto, este va a dejar de consumir, lo cual da origen a una convivencia aún más patológica que suele no tener final feliz.
A propósito de ello navegando por Twitter encontramos una gran frase en el mismo sentido que la referida canción, con un amplio contenido terapéutico, firmada por Daniel Habif.
“Me pediste que cambiara tanto, que terminé por entender que a quien tenía que cambiar era a ti”, dice este mensaje.
En efecto, la solución cuando alguien exige que se cambie para darle gusto es la de mejor alejarse de la persona con la que se está relacionando, aunque sabemos que muchas veces no es así de fácil cómo lo estamos escribiendo.
“Y que empiece por mi”, reza uno de los axiomas de los grupos de familiares de adictos, bajo la premisa de que es imposible cambiar a otra persona y que el intentarlo solo generará frustración o dará inicio a una relación tóxica y codependiente.
Lo único que podemos sugerir es que cambie yo y que deje de querer hacer a los demás como a mi me gustaría y que cuando alguien se la pase señalando mis fallas y quiera hacerme a su modo, reflexione bien si quiero y vale la pena seguir en esa relación o mejor dejarla y continuar a donde se pueda ser uno mismo.
ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com
Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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