¿Por qué abandonar?
LA ALEGRIA DE VIVIR
Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ
El fin de semana pasado participamos en una entrevista radiofónica para la iglesia “Amistad Fort Wayne” de Indiana, en el que hablamos, entre otros temas, del por qué muchas veces se abandonan los propósitos de año nuevo, sobre todo en casos que implica dejar de beber, de fumar o de consumir alguna sustancia o conducta adictiva.
En el caso de una adicción, haya dependencia o abuso, decíamos en “La Hora de la Amistad”, son dos factores fundamentales que hacen a la persona abandonar el camino, ya sea que lo haya planteado como un propósito de año nuevo o en cualquier temporada: falta de consciencia de enfermedad y, reserva de consumo.
A propósito de la primera quincena del 2022 y el cumplimiento o abandono de los famosos “12 deseos de año nuevo”, reiteramos que una gran diferencia entre un propósito y un compromiso es el llevarlo a la acción, mientras el primero se queda en el nivel de una intención, el segundo implica movimiento y la búsqueda de la meta, lo cual sin duda constituye un factor más del por qué no se logran muchas veces los objetivos, cuando quedan solo en la mente.
“Tenía el deseo de hacerlo”, dicen los que así lo plantean. “Sí pero no lo hiciste”, respondemos los coaches. Esa es la diferencia entre estar en el camino y abandonar: compromiso.
Sin querer ahondar en esta ocasión en lo que son tus objetivos para este año y sugiriéndote que revises tus compromisos y hagas un primer corte de cómo vas con ellos (puedes ver nuestro video del 31 de diciembre pasado en nuestras redes sociales @laalegriadevivirenplenitud), preferimos enfocarnos en quienes abandonan su plan en la lucha contra una adicción.
Seguir viendo las adicciones como vicio, mal hábito, pecado, conducta inmoral y otros estigmas, además de ver su solución como un asunto de fuerza de voluntad, es no entender la enfermedad, sus causas, sus detonadores, sus consecuencias y los posibles tratamientos, lo cual constituye uno de los principales factores de abandono al inicio del proceso.
Adicionalmente, contribuyen al abandono el tener muy altos y arraigados los mecanismos de defensa como la negación, la minimización y la victimización.
Por ello el primer reto en la consulta es el de acompañar al paciente, sin juicios, con empatía y con buena comunicación, para que desarrolle lo que llamamos clínicamente consciencia de enfermedad y logre comprender lo que le sucede y cómo poder vivir con ello, libre de consumo.
Un factor adicional, cuando no se logra entender la enfermedad y el tratamiento, es la existencia de lo que denominamos reservas de consumo, cuando la persona sigue en la negación o en la minimización y, de manera consciente o inconsciente, acaricia la idea de que algún día podrá volver a consumir de manera normal sin hacerse daño.
Ambos factores, la falta de consciencia de enfermedad y la reserva de consumo, pueden tratarse ya sea en grupo de ayuda mutua, con un profesional de las adicciones y, con una red de apoyo que acompañe al prospecto en su camino hacia la recuperación.
ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com
Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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