No somos aguafiestas
LA ALEGRIA DE VIVIR
Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ
La semana pasada en la plática que dimos por redes sociales y en vivo desde Healing Rooms Monterrey, la cual titulamos “Cómo pasar una temporada navideña sin abusos, ni tragedias (en paz y en armonía)”, dejamos muy claro que no pretendemos ser aguafiestas, sino hacer conciencia de los riesgos que se corren en esta época ante el innegable aumento en el consumo de alcohol y otras drogas.
Hacemos prevención a través de compartir cifras de una realidad que está ahí a la vista de todos y que más que alarmarnos o causar miedo, nuestro objetivo es con la única intención de crear consciencia de los factores de riesgo que disparan el abuso de sustancias y la posibilidad de caer en adicción o tener otras consecuencias lamentables.
Quizás, en efecto, para algunos podemos parecer aguafiestas o hablar de lo que nadie quiere escuchar y, posiblemente muchos crean que quienes trabajamos en el campo de la salud mental en materia de adicciones y sus derivados, somos un grupo de amargados pretendiendo arruinarle las fiestas a los demás.
Nada más lejos que eso de la realidad. Somos personas que abrazamos la alegría de vivir y estamos convencidos de que puede haber fiesta, celebraciones y una temporada en paz y en armonía.
Para ello compartimos con quienes nos escucharon, cinco tips muy útiles para que, en lo que al consumo de alcohol particularmente respecta (aplica a otras sustancias o conductas adictivas), procuremos momentos de fiesta verdadera.
Consumir con moderación consciente y responsable, evitar situaciones de conflicto, expresar nuestras emociones asertivamente, detectar los detonadores que nos alteran y, pedir ayuda cuando sea necesario, son sin duda herramientas muy valiosas para tener una temporada festiva lo más serena posible.
También, como lo hemos dicho siempre, evitar estigmatizar a quienes padecen de una adicción u otro trastorno similar, tratándoles con dignidad y permitiendo que celebren de la mejor manera posible, sin cuestionarles por qué no consumen o simplemente tienen hábitos diferentes de quienes no padecen de esta enfermedad.
Y para los que aun no traspasan la barrera casi invisible entre el abuso y la adicción, ofrecerles algunas técnicas para que, en esta temporada de excesos, no vayan a caer en situaciones lamentables y puedan también disfrutar de la alegría de las fiestas.
Sin dejar de considerar a quienes, por las diversas razones válidas que sean, estas semanas son sinónimo de algún factor estresante, doloroso, preocupante o nostálgico, respetando su ser y su estar que quizás sea diferente al de quienes andarán de fiesta en fiesta.
Cada cabeza es un mundo y cada uno de nosotros sabe cómo ha sido nuestro año y cómo llegamos a la recta final del mismo, en medio de las tradiciones decembrinas en que puede o no haber ánimos de celebrar y en la que, sin importar nuestra condición individual, hacemos votos para que cada uno de nuestros lectores goce en verdad de unos días de reflexión, balance, limpieza interna y externa, así como de paz y serenidad para recibir al 2022 de la mejor manera posible.
ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com
Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

Contáctanos