Las banderas de las mujeres

LA ALEGRÍA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

Como país es una realidad que estamos en deuda con las mujeres y que falta mucho por hacer en todos los aspectos que ellas abanderan. Los esfuerzos oficiales siempre parecerán pocos mientras en la sociedad sigamos sin entender la naturaleza y finalidad de sus banderas y causas.

De hecho, seguramente habrá quienes critiquen un artículo de un hombre a favor de las luchas de las mujeres, pues como leí una vez, “ustedes (los varones) no entienden lo que nosotras tenemos décadas defendiendo”, por la simple razón de que lo escribirán con perspectiva de género masculino. Quizás haya un poco de razón en tal aseveración.

Estoy muy lejos de considerarme un experto en los temas de género y de las mujeres, aunque tuve la fortuna de trabajar por un par de años en el círculo íntimo de una gran defensora de sus derechos, la ex secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. 

Bajo su liderazgo y de la mano de otras grandes luchadoras como Nadine Gasman, presidenta del Instituto Nacional de la Mujer y de Fabiola Alanís, comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, pude ser testigo de que existen motivos reales y legítimos para establecer políticas públicas que avancen en una materia que, como la misma senadora Sanchez Cordero reconoce, es una deuda histórica para las mexicanas.

Más allá de abolir el sistema patriarcal, de procurar equidad de género en todos los terrenos, de defender los derechos de las mexicanas y de avanzar en el lastimoso tema de violencia contra las mujeres y feminicidios, tenemos todos, incluidos los varones, mucho por hacer.

Recuerdo cada que el grupo del gobierno federal para erradicar la violencia contra las mujeres preparaba una rueda de prensa o un comunicado, siempre existía la sensación de que nunca nada sería suficiente ante los reclamos de todo tipo de las mexicanas que han hecho del 8 y 9 de marzo dos días simbólicos para levantar la voz y visibilizar sus banderas.

La comisionada Alanís me compartió algunos de los logros de la CONAVIM que me permito publicar, sólo como botón de muestra de que sí hay acciones concretas, que si bien parecen insuficientes, abonan en avanzar en los rezagos que como país tenemos en la materia.

De 2019 a 2023 se han dedicado 4 mil 530 millones de pesos para los programas de los Centros de Justicia para Mujeres (CJM), apoyos para medidas de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, unidades locales del Programa de Apoyo a las Instancias de las Mujeres en las Entidades Federativas y refugios especializados.

Entre 2019 y 2022 se atendieron a 1 millón 345 mil mujeres con servicios especializados a través de estos programas y se han incrementado las unidades que operan en todo México a través de ellos.

Habrá quienes piensen que las cifras son frías y no indican resultados, aunque yo soy de los que opina que estas acciones que por supuesto son parte de una agenda prioritaria del gobierno federal, junto con todas las que realizan los colectivos de mujeres y las asociaciones privadas, seguirán sumando para que pronto saldemos esta deuda histórica con las mexicanas.

Sigamos enarbolando todos, las banderas justas de las mujeres. 

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO PUEBLA

1 comentario en «LAS BANDERAS DE LAS MUJERES»

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