¡Es más fácil sentirte víctima!

LA ALEGRÍA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

En las últimas semanas ha surgido mucho el tema de la codependencia en las relaciones de pareja y, particularmente, la proclividad a jugar el rol del victimismo desde la negación en sus diferentes facetas como son la soberbia, la autoconmiseración o el control sumiso, que son conductas muy arraigadas en las relaciones disfuncionales (para quienes no les gusta la palabra tóxica), por lo que me permitiré narrar una historia real, protegiendo la identidad de los participantes, para tratar de evidenciar algo que quizás sea más común de lo que pensamos y que juega un papel importante en el triángulo codependiente compuesto por una víctima, un rescatador y un perseguidor, independientemente del género de quienes lo ejercen.

Los estudios de la codependencia en este triángulo establecen que en algunos momentos de la relación, ambos participantes juegan el rol de alguna de las esquinas, aunque cada uno de ellos tiene su característica más predominante, desde la cual consciente e inconscientemente pretenden controlar a su pareja y que no es exclusiva de los (o las) rescatadores o de los perseguidores ya que es más fácil sentirse la víctima y desde ahí pretender ejercer su poder de manipulación.

En un matrimonio que desde el inicio jugó una especie lucha de poder o competencia entre ambos integrantes, la esposa que aparentemente desempeñaba el rol de la comprensión, la empatía y la atención, en cada discusión solía sacar su peor parte y se la pasaba pidiéndole a su compañero que se fuera de la casa y amagando con dar por terminada la relación, lo cual fue subiendo de tono en cada diferencia a través de los años, aunque se pretendía compensar con el buen trato cotidiano.

Con el tiempo, además de esas discusiones donde a la primera de cambio ella pedía la separación, llegó la rutina, la monotonía y la lucha de poderes desde la soberbia sutil en cada conversación polarizada de la pareja, por lo que llegó un día en que la profecía se cumplió y la pareja se distanció, cuando el esposo le tomó la palabra y se fue de la casa. 

Fue ahí donde la señora definitivamente tomó el papel de víctima, acusando a su marido de haberla dejado y tratando de buscar culpables o de responsabilizar a su pareja o a una tercera persona de la ruptura, negándose a tomar su propia responsabilidad y comenzando un duelo desde el victimismo que sin duda fue muy duro.

Sirve esta historia no para generalizar, pero sí para reflexionar de algo que es más común de lo que suponemos: la negación a asumir la responsabilidad que nos toca.

Aunque esta historia es real, por razones de género debemos decir que también sucede en roles invertidos y no es exclusivo de mujeres u hombres. 

En términos terapéuticos, en el proceso del duelo, la fase denominada “autonegociación”, donde ya pasó la negación y el enojo, puede ser una oportunidad para que la persona que se siente “rota” pueda darse cuenta de que la realidad quizás es diferente a lo que se había planteado, lo cual le llevará paulatinamente a la aceptación y, eventualmente, al perdón.

La importancia de hacer un proceso de duelo profundo y honesto, es la oportunidad de sanar de fondo y tomar responsabilidad de las acciones y decisiones propias. De lo contrario, vemos personas repitiendo el mismo patrón y, en su papel de víctimas, seguir buscando quien le levante de su caída anterior, lo cual puede tener un final no precisamente feliz.

Es mejor hacerse responsable, admitir las fallas propias, sanar y buscar formas saludables de relacionarse con otras personas, rompiendo cualquier patrón de control o sumisión.

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO PUEBLA

5 comentarios en «¡ES MÁS FÁCIL SENTIRTE VÍCTIMA!»

  1. I’m really enjoying the design and layout of your website.
    It’s a very easy on the eyes which makes it much
    more pleasant for me to come here and visit more often.
    Did you hire out a developer to create your theme?
    Excellent work!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *