Despertemos

LA ALEGRIA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

Este domingo 26 se celebró a nivel mundial el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas, fecha establecida en 1987 por la ONU con el objetivo de reflexionar y hacer consciencia en todos los rincones del planeta sobre este importante tema que en muchos países es uno de los cánceres que más dañan al tejido social.

En México esta fecha y las cercanas han sido tradicionalmente momentos para que como país se realicen eventos públicos que muchas veces quedan solamente en el discurso, aunque afortunadamente también las organizaciones públicas y privadas que tienen participación en el tema, convocan a diferentes mesas de trabajo para reflexionar sobre nuestra realidad y de cómo estamos enfrentándola, de donde emergen interesantes conclusiones que pueden contribuir en generar políticas públicas actuales y acordes a nuestro presente.

En este sentido, convergen siempre en estas reflexiones, los dos enfoques con los que suelen abordarse las acciones contra el abuso de drogas, que es un tema de salud pública y, el tráfico y venta ilícita de estupefacientes, asunto de seguridad nacional.

En lo general, en un país donde vemos actos de violencia y delincuencia que a diario enlutan los hogares de las víctimas que pierden la vida en actos delictivos entre bandas de narcotraficantes, existe una tendencia natural a pensar que combatir el tráfico y venta ilícita es responsabilidad de las fuerzas federales y estatales de seguridad, reduciendo el tema a las estrategias para derrotar a los carteles y a sus distribuidores.

Sin embargo, desde el enfoque de quienes estamos en el sector salud de las adicciones, nos parece que, sin que las autoridades de seguridad dejen de hacer su trabajo, podríamos hacer más como país, si en lugar de solamente atacar el tráfico, nos enfocamos en políticas públicas y acciones integrales que ataquen la demanda (compra) de sustancias para su consumo.

En un pensamiento idealista podríamos soñar que, si no hubiera consumo, no habría demanda ni compra de drogas ilegales, luego entonces, la venta ilícita caería y el problema del país sería lo que quizás en algún momento lo fue, solamente un tema de tráfico de paso a otras latitudes.

Desafortunadamente la realidad nos ha rebasado y somos un país de un gran consumo de drogas, lo cual genera por supuesto que los distribuidores y fabricantes se peleen por un macro mercado millonario y por consiguiente perviva la lucha encarnizada por las plazas, con las consiguientes hechos sangrientos que enlutan muchas ciudades de nuestro querido México.

¿Qué tal si entonces nos dedicamos a prevenir y desincentivar el consumo de drogas y sus causas que, definitivamente tiene que ver con la descomposición del tejido social?

Como padres de familia, fortalezcamos los factores de riesgo para que nuestros hijos no normalicen el consumo de drogas.

Como sociedad, dejemos de estigmatizar a los consumidores de drogas y, en cambio, démosles oportunidades de desarrollo y crecimiento.

Dejemos de ensalzar los estereotipos que promueven las bondades de las pandillas, el dinero fácil acompañado de sexo, poder, alcohol y drogas, las narco series, la música sin valores y todo el andamiaje mediático que está seduciendo a las generaciones que hoy hacen héroes a los delincuentes.

Volvamos a las bases que nos forjaron como país, a los valores esenciales de la humanidad y al rescate de nuestras familias y nuestras comunidades.

Quienes estamos en el sector salud del consumo y adicciones, hablemos de frente y sin tapujos de estos temas, hagamos prevención y atendamos con responsabilidad a quienes ya cayeron en las garras de las drogas y su dependencia.

Por ello aplaudo a Milenio por ser un medio líder que fue el primero que nos permitió abordar estos temas de frente.

Tenemos mucho por hacer, sigamos reflexionando y hagamos lo que nos corresponde. ¡Despertemos!

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO

1 comentario en «DESPERTEMOS»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *