Darle salida a la ansiedad

LA ALEGRIA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

MILENIO/Puebla

Ayer recibí un mensaje de una persona, mismo que comparto porque me hizo reflexionar: ¿por qué dan ganas de beber en este encierro obligatorio?

Sin ser un estudio a fondo o una respuesta con evidencia científica, me parece que en ambos casos estamos hablando de darle salida, muchas veces con actos compulsivos, a la ansiedad que es producida justamente por el aislamiento.

Aunque hemos indicado que tener una estructura definida de nuestro día para seguir con las actividades normales (horarios de comidas, de sueño, actividades recreativas, físicas y de relax), podría ayudar a mitigar la ansiedad por el autoconfinamiento, la realidad es que tantas semanas ya de quedarse en casa, han comenzado  a irritar y a causar algunos síntomas emocionales extras, que buscan cómo darle salida y encuentran justo algunas conductas compulsivas para hacerlo.

Las altas temperaturas en algunas ciudades, el impacto del exceso de información incierta sobre la pandemia, el salir de la zona de confort y la curva de adaptación, están alterando el sistema nervioso y habría que buscar herramientas y técnicas saludables para su contención.

Sin necesariamente hablar de adicciones, sino de consumidores normales o en abuso, a quienes les gusta el alcohol podrían estar bebiendo más, quienes fuman podrían estar aumentando la cantidad de cigarrillos, igual que quienes tienen proclividad por el café, los carbohidratos o el azúcar, estarían consumiendo más, de los productos que suelen darles placer, como una alternativa para sacar sus nervios.

Es ahora el momento de ponerle creatividad porque el pronóstico es qué siguen aún semanas complicadas, por ejemplo, al presumirse que los centros deportivos estarán cerrados un par de meses más y es imperativo activarse físicamente en casa, equilibrar los tiempos de trabajo, convivencia familiar, esparcimiento y espacio espiritual.

Quizás como sociedad ahora tengamos que aprender a vivir con jornadas de meditación y oración cotidianas, volver a la lectura saludable, a la exposición de programas sanos de radio, televisión o plataformas de cine y, sobre todo, a entender que la frustración debe ser contenida con métodos más saludables y a evitar el auto castigo o la crítica y las autoexigencias tan arraigadas en nuestra sociedad.

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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