¿Buenos deseos solamente?

LA ALEGRIA DE VIVIR

Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ

Con nuestras mejores intenciones de que en este año aún nuevo y a punto de terminar el popular maratón “Lupe-Reyes”, estemos gozando de cabal salud y bienestar, hoy reflexionamos entre la diferencia de tener un propósito o buen deseo y, establecer un objetivo con un compromiso concreto.

En los últimos días nos han estado preguntando por diferentes vías los motivos principales por los cuales las personas solemos perder la motivación sobre los deseos o propósitos que visualizamos con las 12 campanadas de cada año nuevo.

Para ello usamos una gran definición que hace tiempo nos aclaró con precisión el coach internacional Tony Robbins, en alguno de sus talleres motivacionales, para trazarnos un plan de acción que pueda sacar lo mejor que todos tenemos en nuestro interior.

La diferencia entre un propósito y un compromiso, dice Robbins, es que el primero queda en el plano del deseo, en la imaginación o visualización de querer algo, mientras que el segundo implica acción, movimiento y la materialización del mismo.

Por más que desees algo, agrega, si no le pones acción o compromiso, quedará en eso, en uno de tantos propósitos que permanecen en el plano ilusorio y nunca llegan a realizarse.

En resumen, un propósito o buen deseo es una idea, en tanto un compromiso con objetivo implica acción y esa es la diferencia entre lograr o no lograr lo que en realidad deseamos transformar cada nuevo año. 

Ese es el motivo por el que, en nuestras charlas de cada inicio de un nuevo ciclo hemos decidido cambiar la frase “lista de propósitos” por “lista de compromisos”, que nos motiven a la acción y a seguir un plan concreto para conseguirlo. 

Ese, el plan de acción, es el segundo elemento que puede garantizar que cumplamos o no el compromiso trazado, además de establecer periodos de evaluación para ajustar o continuar con el plan trazado. 

Así que nuestra respuesta cuando alguien nos pregunta por qué las personas van claudicando en sus motivaciones a medida que avanza el año, pensamos que es por falta de un compromiso con un objetivo concreto, la falta de un plan de acción asertivo que nos lleve a la meta y, una ruta de evaluación que nos acompañe a lo largo del camino.

Adicionalmente la gente comete el error de tener propósitos muy vagos que no solo quedan en un buen deseo, sino que son complejos de visualizar con un resultado determinado, además de trazarse metas no realistas e inalcanzables y, adolecer de un plan concreto para llegar a ellas. 

Todos estos son los factores por los que vemos cómo la gente va abandonando sus “propósitos de Año Nuevo”, además de no buscar a los expertos que les puedan ayudar a conseguir sus compromisos y preferir el camino propio o de personas sin experiencia acompañándoles en sus planes.

No hay tales caminos con fórmulas mágicas, ni gurús omnipotentes, ni planes gratuitos para lograr un compromiso y por ello la gente también falla.

Sin importar cuál es tu compromiso, tenlo muy claro, define tu plan de acción, de preferencia acompañado por un experto acreditado que te enseñe a valorar que todo tiene un precio, que nada es gratis (y no necesariamente hablamos de cuotas económicas) y que no existen caminos fáciles, ni se trata solo de frases motivacionales cuando buscamos lograr un objetivo concreto.

Deseamos que además de bienestar integral, este año 2022 logres el plan correcto para cumplir tus compromisos para ser mejor en cualquier aspecto. ¡Qué así sea! 

ocr@laalegriadevivirsinadicciones.com

Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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