Ingresos al por mayor
LA ALEGRIA DE VIVIR
Por OMAR CERVANTES RODRIGUEZ
MILENIO/Puebla
Desde diciembre pasado escribimos en diversos artículos sobre las consecuencias que trae consigo año con año el maratón Lupe – Reyes, dentro de los cuales destaca que más personas “tocan fondo” como se le conoce coloquialmente a entrar en fase crónica de una adicción y, por si siguiente, en enero se presentan ingresos al por mayor en centros de rehabilitación de todo tipo.
Alguien incluso me comentó al respecto: “ah es como los gimnasios, se vacían en diciembre y se vuelven a llenar en enero”. Así más o menos.
Lo cierto es que cálculos estadísticos indican que, en efecto, cada enero se dan hasta 20 por ciento más ingresos que en otros meses del año y esto se debe entre otras causas a los excesos permisivos que los consumidores de diversas drogas o conductas adictivas aumentan en diciembre.
Recuerdo en una de mis prácticas profesionales en el Centro de Estudios Superiores de Monte Fénix, me tocó hacer la semana de internamiento justo la primera de un mes de enero y, además del gélido clima de la capital en estas fechas, la clínica lucía fría porque aún estaba en curso la semana de Reyes. Me parece que estaba por debajo del 45 por ciento de su capacidad e incluso había que cambiar algunas dinámicas de grupo por la poca gente que había y los minúsculos equipos que había que conformar. Me dijeron, en cambio, para la tercera semana de enero comienza a llegar la gente que le dio con todo a los excesos en diciembre y año nuevo.
A diferencia de ello, tuve el privilegio de trabajar después como terapeuta individual en Monte Fenix en otras fechas y me tocó ver la clínica a su máxima capacidad teniendo incluso que improvisar más camas en temporada alta, lo cual me permitió hacer un contraste con los desolados inicios de un año.
Y en efecto lo que me dijeron es real, después de la segunda semana de un año comienzan a llegar los nuevos ingresos y, en algunas ocasiones, suben hasta en 20 por ciento lo mismo en clínicas, centros de atención, grupos anónimos y consultorios privados.
Esta semana en mi artículo de los jueves recordaba a un par de testimonios que justo en enero conmemoran años de sobriedad. Uno de ellos muy cercano a mi, cuyo anonimato me reservo aunque seguro me leerá y sabrá quien es, este sábado llego a 37 años de vivir de una manera diferente desde que llegó a un grupo de alcohólicos anónimos.
“Gracias a mi Poder Superior, a AA y a ustedes he podido tener una vida diferente”, expresó este ejemplo de vida a quien llamaremos solamente Antonio y a quien agradecemos su testimonio de que se puede aspirar a vivir mejor, sin alcohol, sin drogas y con una vida llena de esperanza y aceptación.
Y así como Antonio llegó a pedir ayuda un enero de 1983, en este 2020 los centros de rehabilitación, los grupos anónimos de 12 pasos y los consultorios privados damos la bienvenida a aquellos que se acercan a tratar la enfermedad de la adicción y la codependencia, ya sea que sean de nuevo ingreso o sean de aquellos que tuvieron que irse a hacer la prueba nuevamente y regresan “dulcemente convencidos”, ahora sí, para abrazar las diferentes soluciones que existen sobre estos padecimientos y de los que escribiremos la próxima semana.
Hasta entonces, que siempre haya una esperanza de una vida mejor, sin adicciones, para salir de las tinieblas y aspirar a la luz en la alegría de vivir.
Para cualquier recomendación u orientación están abiertas nuestras redes sociales en www.laalegriadevivirsinadicciones.com
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Fuente: MILENIO DIARIO PUEBLA

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